ANTE FALTA DE PROPUESTAS, UNIVERSIDAD NACIONAL DE COSTA RICA URGE AL GOBIERNO TOMAR MEDIDAS PARA ENFRENTAR CRISIS ENERGÉTICA GLOBAL
La Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) ha emitido un llamado urgente al gobierno nacional para que implemente con prontitud estrategias efectivas que permitan enfrentar la creciente crisis energética mundial. Según expertos de la institución, el escenario actual demanda acciones concretas que aseguren la estabilidad del suministro energético y promuevan la transición hacia fuentes renovables.
A pesar de este escenario, y de los anuncios de posibles ajustes en los precios de los combustibles previstos para mayo, en Costa Rica aún no se observa una discusión amplia ni un planteamiento claro de medidas para mitigar los efectos de esta coyuntura por parte deo Gobierno actual ni de Laura Fernández
"En particular, el encarecimiento del diésel presionaría los costos del transporte de carga y del transporte público, este último ya afectado por una crisis estructural que ha derivado en el abandono de más de 100 rutas de autobús en los últimos años.
T+A estos factores se suman riesgos adicionales provenientes del entorno internacional. Un menor dinamismo de los principales socios comerciales podría traducirse en una caída de la demanda por exportaciones costarricenses; al mismo tiempo, podrían registrarse mayores precios internacionales de los alimentos, reducciones en la producción agrícola global, incrementos en los costos del transporte aéreo y marítimo, encarecimiento de los boletos aéreos e incluso riesgos de escasez de combustible para aviación —aunque este último aún no se ha materializado—. Todo ello podría venir acompañado de tasas de interés más altas y mayores costos de financiamiento externo", señala los expertos de la UNA
Ante este escenario de crecientes riesgos para la economía costarricense, el Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional, hace un llamado firme y respetuoso a las fuerzas políticas del país para alcanzar, con la mayor celeridad posible, un acuerdo que permita definir e implementar medidas urgentes de preparación y mitigación. En esa línea, y con el propósito de contribuir al debate, se plantean las siguientes propuestas:
1. Evitar un mayor deterioro del transporte público.
2. Mejorar la calidad y atractivo del transporte público. Es necesario avanzar en la construcción de terminales de autobuses, mejorar la infraestructura de paradas —con un rol activo de los gobiernos locales— y fortalecer la seguridad y accesibilidad en estos espacios, con el fin de incentivar su uso y revertir la caída en la demanda del servicio.
3. Acelerar la transición hacia buses eléctricos.
4. Ampliar el uso del teletrabajo a nivel nacional. Se propone establecer su aplicación obligatoria en el sector público y promover activamente su adopción en el sector privado, evaluando además ajustes normativos que faciliten su implementación en todas aquellas actividades donde sea técnica y operativamente viable, con el fin de reducir costos de movilidad y consumo de combustibles.
5. Fomentar la virtualización en la educación superior.
6. Apoyar al sector agrícola frente al encarecimiento de insumos.
7. Establecer un subsidio focalizado al combustible para productores agrícolas.
8. Promover la coherencia en el uso de los fondos públicos. Se propone revisar y reducir de 500 a 200 litros mensuales la asignación de combustible otorgada a cada persona diputada, con el fin de alinear este beneficio con criterios de austeridad, eficiencia y uso racional del recurso.
9. Reformular el apoyo al sector pesquero.
10. Plantear ajustes tributarios para financiar las medidas aquí propuestas.












